Destrucción del Codeba: Atentado al patrimonio cultural de Barranquilla

Opinión de Ahmed Aguirre Acuña

Miércoles 12 de enero, hora, 12:30 del mediodía (12:30 P.M.); momento para ser testigo presencial. Aunque de día y de noche la actividad delincuencial no tiene horario, nos habían dicho que a esa hora de medio día, los delincuentes hacían sus fechorías con mas énfasis. ¡Qué tristeza de verdad! Con el compañero Adolfo Held, después de haber acudido a una cita con un eminente abogado, decidimos dar una vuelta por los alrededores de la vieja sede del Codeba (calle 51 carrera 41).

Primero observamos la fila de vehículos aparcados en el anden del sector occidental (calle 51) y mecánicos y herramientas de taller a lo largo de la carrera 43 a la 41; esos mismos reparadores de carros que por largo rato estuvieron entre la carrera 44 y la 43 parte lado posterior donde funciona hoy el Parque Central. A medida que transitamos hacia la Avenida Progreso el corazón se nos encogía de estupor y melancolía. Que espectáculo tan deprimente. En medio de árboles que aún se conservan a lo largo del corredor externo nos íbamos asombrando del panorama desolador que divisábamos.

 

Imágenes del CodebaFoto: Archivo particular

El ruido de martilleo seco y constante nos alarmó porque pensábamos que tal vez las paredes del edificio las estaban tumbando a punta de mamonazos. Levantamos la vista y pudimos ver a uno de los “obreros circunstanciales” en el techo golpeando fuerte sobre la madera, tratando de desentablar el maderamen y luego con una ganzúa o “pata de cabra”, forzando la estructura para arrancarla de su base. Uno de esos “trabajadores circunstanciales” a pleno sol, sin camisa y sin importar que los transeúntes lo observaran seguía en su labor que al final le representaría unos buenos pesos cuando su mercancía fuera llevada en carro de mula a reducidores de materiales. Se percató de nuestra presencia tomándole fotos, pero nada le importó. Sonrió y siguió en su labor de despojo.

Algunos vecinos se nos acercaron para decirnos que eso era de todos los días y aún de noche sin importar el desvelo por el ruido que producía aquel desalojo de la edificación y sin presencia de la policía a la que reiteradamente alertaban. Recorrimos paulatinamente el sector y nos encaminamos de la calle 51 a la 50 a lo largo de la carrera 41 donde igual, gran parte del techo ya no estaba, las paredes derruidas, los ventanales, rejas y demás tampoco existían; huecos y cartones en las entradas y ventanas pretendían disimular agrestemente aquella edificación que por largos años fue honor y orgullo de estudiantes, profesores y vecinos del sector, y que imponente se mostraba como gran baluarte arquitectónico de Barranquilla.

 

Imágenes del CodebaFoto: Archivo particular

El Codeba, aquel fortín de la educación, está siendo horrorosamente desvalijado y despojado inclementemente y sin autoridad ni decisión política ni resguardo policivo para evitarlo. De esa investidura que imponente era orgullo de todos, ahora se convierte en ruinas que semeja el derruido Circo Romano donde muchos emperadores imponían su voluntad imperial.  Tan alarmante luce todo que inclusive, pareciera que este despojo hubiera sido organizado por mentes criminales y no de simples drogadictos y delincuentes callejeros. De tal magnitud, que muchos sospechan se haya organizado por gente con intereses políticos y económicos.

Preguntamos entonces por la vigilancia privada que nos habían dicho se había colocado. “Aquí estuvieron dos vigilantes que dijeron venían de la alcaldía. Estuvieron un rato y luego desaparecieron dizque iban a almorzar dejando todo sin custodia”, refirió un vecino.

En conversación telefónica con el ingeniero Hermógenes José Heredia de Edubar, (Empresa de Urbanización Distrital de Barranquilla), nos dijo que junto al rector del colegio Severo Ramírez y otra ingeniera, estuvieron en la sede del edificio y con drones y cámaras tomaron imágenes y anunciaron que estaban realizando un estudio para determinar las obras de restauración. La visita fue solo externa, no pudieron entrar porque el interior del edificio estaba ocupado por delincuentes haciendo sus faenas de robos.

 

Imágenes del CodebaFoto: Archivo particular

Lo cierto y evidente es el despojo sin misericordia que se hace al monumento del estudio y la educación, patrimonio cultural y arquitectónico del edificio del Codeba-Sede natural de la calle 51 con carrera 41. La administración ni siquiera ha atendido el clamor de la comunidad, de vecinos y de la ciudadanía en general. De nada han servido las quejas y denuncias que, a través de medios de comunicación, escritos, radial, de televisión y en redes sociales se han hecho públicamente.

El alcalde Pumarejo Heins luce más entusiasmado en dar a conocer decisiones aparentemente beneficiosas como la supresión de eventos de carnaval intentando granjearse la aceptación de la gente. Y la secretaria de educación Bibiana Rincón, disimula su inasistencia a reuniones de compromisos convocadas por la Regional de la Contraloría General de la República con excusas de estar en otras ocupaciones.

No existe aún pronunciamiento de parte del mandatario Jaime Pumarejo Heins ni de la secretaria de educación Bibiana Rincón sobre el caso Codeba. La única respuesta de la funcionaria es la que entregó a través de una misiva al gerente departamental de la Contraloría General de la República Wilson Barandica Álvarez el pasado 13 de diciembre. Ante el requerimiento sobre la firma del Certificado de Disponibilidad presupuestal- CDP- que debió quedar definido el pasado 30 de noviembre, Bibiana Rincón respondió: “hasta la fecha no hemos recibido el Certificado de Disponibilidad Presupuestal por parte de Secretaría de Hacienda”.   

 

Imágenes del CodebaFoto: Archivo particular

Convocatoria de Asocodeba

La Asociación de Ex alumnos y Egresados del Codeba- Asocodeba-ha convocó para el sábado 15 de enero a las 3 de la tarde a una reunión urgente en la sede actual del colegio (calle 68 carrera 47 y 49), para tratar y definir el camino a seguir en búsqueda de una solución.

Así mismo, la comunidad codebista, alarmada por este sacrilegio a la educación que es también un atentado al patrimonio de la ciudad de Barranquilla, desde esta tribuna hace un llamado, casi que un ruego si así lo prefiere, al alcalde para que se apersone decididamente y vuelque sus ojos hacia este monumento en el que está escrita inmensa historia de cultura, progreso y enseñanza de la ciudad, de la región y de la nación.

 

Imágenes del CodebaFoto: Archivo particular

FUENTE: ZONA CERO