El retrato de Dorian Gray

El retrato de Dorian Gray es la única novela publicada por Oscar Wilde. Es considerada una de las obras literarias más controversiales del siglo XIX. El desarrollo de su historia gira en torno a tres personajes representativos de la batalla entre el bien y el mal existente en cada persona, una disputa intrínseca al libre albedrío. Este libro relata el viaje espiritual de Dorian Gray, un atractivo joven que es tentado por el concepto de la juventud y belleza eternas.

Oscar Wilde siempre fue un genio, y usó su experiencia personal e integró distintos estilos literarios para crear esta novela. De acuerdo con Svanhvít Helga Magnúsdótti de la Universidad de Islandia (2011), en la narración se observan recursos de ficción gótica, esteticismo y elementos similares a los de Fausto de Goethe. Igualmente, aparecen referencias al Libro de Génesis del Antiguo Testamento para añadir énfasis moral al enfrentamiento entre la justicia y el pecado

¿El retrato de Dorian Gray o El retrato de Dorian Grey?

Es muy común ver en las búsquedas sobre este libro el errado título “El retrato de Dorian Grey”. Esto debido, por supuesto, a que la gente lo escribe como lo pronuncia. No obstante, si bien el oído no les falla, esa no es la grafía correspondiente en el apellido, sino “Gray”.

La vida de Oscar Wilde

Nacimiento y familia

Oscar Fingal O’Flahertie Wills Wilde nació en Dublín, Irlanda, el 16 de octubre de 1852. Su padre fue Sir William Wilde, un distinguido médico cirujano; su madre, la escritora y poeta Jane Francesca Elgee (quien firmaba bajo el seudónimo de Speranza). Cursó estudios primarios en el Trinity College de su ciudad natal y tras de cumplir 20 años ingresó en el Magdalen College de Oxford, Inglaterra, donde destacó por sus excelentes calificaciones.

Juventud

Desde muy joven se forjó una enorme reputación de dandi y de excelso conversador ingenioso. Según Øyvind Olsholt del portal literario skoletorget.no (2003), Wilde despreciaba la violencia y los deportes. Este era un sentimiento expresado de forma magistral en la siguiente frase de su obra Una mujer sin importancia (1893):

“los caballeros ingleses del campo galopando detrás de un zorro: lo innombrable en persecución de lo incomible”.

Residencia en Londres

Se residenció en Londres luego de completar su formación universitaria. Influenciado por literatos como el grandioso poeta irlandés, W.B. Yeats, y la amante del Príncipe de Gales, Lillie Langtry, Oscar Wilde comenzó a escribir historias cortas, obras teatrales y poemas. Igualmente, trabajó en un periódico y viajó en un circuito de lecturas a América (Douthat y Hopson en The picture of Dorian Gray, 2002).

Primeras obras

Sus primeras publicaciones fueron poesías bastante mediocres. Sin embargo, pronto ganó reconocimiento gracias a sus obras teatrales cómicas. La primera, Vera; o, los nihilistas, se estrenó en 1880. Le siguieron las presentaciones de El fanático de Lady Windermere (1892), Una mujer sin importancia (1893), Un esposo ideal (1895) y La importancia de ser formal (1895), su creación de teatro más famosa. En 1884, Oscar Wilde se casó con Constance Lloyd, con quien tuvo dos hijos.

Escándalo en torno a El retrato de Dorian Gray

Durante el verano de 1890, apareció en la Revista Mensual Lippincott’s la primera edición de la única novela escrita por Oscar Wilde, El retrato de Dorian Gray. El libro recibió fuertes críticas por escandaloso e inmoral, lo cual motivó su revisión junto con la adición de un prefacio y seis nuevos capítulos. Con esta antesala, Wilde pretendió anticipar y responder a los críticos que etiquetaron su obra como “un cuento inmoral”.

Asimismo, el prefacio introduce brevemente los preceptos de un tipo de filosofía artística: el esteticismo, una manifestación —afirmado por Wilde— con valor intrínseco. Se trata de una posición revolucionaria dentro de la Inglaterra victoriana, basada en la belleza del arte sin algún otro propósito moral o político. En el prefacio, Wilde también recomienda a los lectores no buscar significados “bajo la superficie” del arte.

Una novela muy rica es formas literarias

El retrato de Dorian Gray es una mezcla de partes de novela gótica, segmentos de comedia sobre modales y piezas de exposición teatral concernientes a la relación entre arte e integridad. En consecuencia, fue inevitable suscitar —como mínimo— incomodidad entre la rígida audiencia victoriana, por ello, el prefacio de Wilde advierte que “la diversidad de opiniones referentes a un trabajo, demuestra que ese trabajo es nuevo, complejo y vital”.

Segunda edición y el escándalo que suscitó

El lanzamiento de la segunda edición (1891) de El relato de Dorian Gray coincidió con el primer encuentro entre Oscar Wilde y Lord Alfred Douglas (a quien llamaba cariñosamente “Bosie”). Cuando el Marqués de Queensberry —padre del lord— criticó públicamente el amorío, se desató un escándalo que terminó con un juicio en 1895 por “indecencia grosera”.

La corte usó El retrato de Dorian Gray como evidencia debido a sus numerosos pasajes con insinuaciones homosexuales. Wilde fue humillado públicamente y sentenciado a dos años de trabajos forzosos. Durante ese tiempo, escribió a Lord Alfred una larga carta descorazonada titulada De profundis (Las profundidades, en latín). Al cumplir su condena, se fue de Inglaterra.

Últimos años de Wilde

Pasó sus últimos años viviendo en la pobreza entre Italia y Francia. En 1898 realizó su última publicación literaria (bajo un seudónimo), La balada de la cárcel de Reading, un poema sobre los sentimientos de un prisionero hacia otro que va a ser ejecutado.

Finalmente, Oscar Wilde falleció a causa de una meningitis el 30 de noviembre de 1900, en París. Fue convertido al catolicismo romano en su lecho de muerte.

Resumen de El retrato de Dorian Gray (Spoilers, obviamente)

Basil y la belleza imposible de Dorian

Mientras estaba en casa de su tía —Lady Brandon—, el reconocido artista Basil Hallward conoce a Dorian Gray. Este es un culto y acaudalado joven dotado de una “belleza imposible” que inmediatamente cautiva la imaginación artística del pintor. Por esta razón, Dorian posa sentado para ser retratado varias veces. Basil lo admira como si de algún héroe o figura mitológica griega se tratase.

Al inicio de la novela, el artista está completando el primer retrato de Dorian tal cual él es. Pero (admite a su amigo Lord Henry Wotton) la pintura no satisface del todo al artista porque revela mucho de los sentimientos de Basil hacia Dorian. Lord Henry —famoso por escandalizar a sus amigos por sus celebraciones desenfrenadas de juventud, belleza y búsqueda egoísta del placer— no está de acuerdo, cree que el retrato es una obra maestra.

Lord Henry

Cuando Dorian aparece en el estudio, Basil le presenta con gesto de resignación a Lord Henry. Basil cree que Lord Henry podría ser una mala influencia para el joven Dorian. Una sospecha confirmada apenas en la primera conversación, en la cual, Lord Henry altera a Dorian con sus ideas petulantes sobre la cualidad efímera de la belleza y la juventud.

El comienzo de la maldición

Entonces, Dorian maldice su retrato llevado por la preocupación de una apariencia que se desvanece con el paso del tiempo. En un arrebato de angustia, él empeña su alma al único retrato que pueda burlar el infame efecto de la edad y que le permita permanecer joven eternamente. Basil, en un intento de apaciguarlo, le entrega ese retrato.

La aparición del desenfreno por lo carnal y la aparición de Sibyl

Durante las siguientes dos semanas, la influencia de Lord Henry se vuelve más fuerte. El joven se entrega al “nuevo hedonismo” y se propone llevar una vida dedicada en la búsqueda de la satisfacción carnal. En esos momentos, Dorian se enamora de Sibyl Vane, una joven actriz que se presenta en los teatros de los barrios pobres de Londres. A Dorian le encantan sus actuaciones, ella, en correspondencia, lo llama “príncipe encantador”.

En ese punto, James Vane —el hermano de Sibyl— reprueba la floreciente relación y le insiste en que Dorian no es alguien conveniente para ella. No obstante, Sibyl se deja llevar por las emociones. Ella hace caso omiso a los comentarios negativos sobre Dorian y decide dejar de actuar porque ya no quiere fingir más sobre un escenario, pues “ahora siente algo real”.

Una ruptura y una reconciliación imposible

Desdichadamente, la actuación es la cualidad que Dorian adora de ella, por ende, termina el compromiso de la forma más cruel. Tras la ruptura, Dorian regresa a su casa y se percata de un cambio ocurrido en el retrato pintado por Basil: ahora sonríe con desprecio.

Atemorizado por la secuela desagradable de su comportamiento enfermizo y pecaminoso reflejado por el lienzo, él decide reconciliarse con Sibyl al día siguiente.

Pero el daño es irremediable, en la siguiente tarde Lord Henry le informa a Dorian que Sibyl se ha suicidado. Incitado por Lord Henry, Dorian resuelve considerar la muerte como una especie de triunfo artístico, en donde ella personifica a la tragedia y él deja atrás cualquier sentimiento de aflicción. Claro, Dorian decide esconder su retrato en una habitación de la parte superior de su casa con el objetivo de ocultar los cambios a los demás.

La “nueva biblia” de Dorian

Más adelante, Lord Henry le entrega a Dorian un libro con descripciones retorcidas de las explotaciones de un ciudadano francés del siglo XIX. Este texto se convierte en la “nueva biblia” de Dorian. Por consiguiente, él decide sumergirse en una vida rebosante de pecados y corrupción, sin arrepentimientos causados por los estándares morales o las consecuencias de sus actos. El único mandamiento es acumular insaciablemente experiencias excitantes.

El irremediable paso del tiempo y la decadente reputación de Dorian

Transcurren dieciocho años. La reputación de Dorian se deteriora en los círculos de la alta sociedad londinense debido a los incesantes rumores relacionados con su comportamiento depravado y deshonesto. A pesar de todo, los nobles continúan aceptándolo porque él se mantiene joven y bello. Aunque el rostro de la pintura en el portarretrato luce marchito y horroroso.

Basil, las nuevas facciones del retrato de Dorian y la muerte

En una noche oscura y neblinosa, Basil Hallward llega hasta la casa de Dorian para confrontarlo por los rumores sobre su reputación. Comienzan a discutir. En ese instante, Basil se percata de la putrefacción del alma de Dorian, quien le muestra el espantoso retrato.

El pintor le ruega que recapacite. Pero Dorian clama “es muy tarde para penitencias” y, en un arrebato de ira, mata a Basil. Para deshacerse del cadáver, Dorian soborna y pide ayuda a un doctor misterioso. A la noche siguiente, Dorian se dirige hacia un escondrijo de opio, en donde se consigue con James Vane, quien intenta vengarse por la muerte de su hermana Sibyl. Dorian consigue escapar hasta su casa de campo. Allí, vuelve a divisar a James mirando a través de una ventana mientras atiende a unos invitados.

El remordimiento y el “cambio” de Dorian

Dorian vuelve a sentirse abrumado por el miedo y la culpa. Aunque esta sensación desaparece cuando Vane cae muerto debido al disparo accidental de un cazador. Los sucesos recientes impulsan a Dorian a buscar un cambio en su estilo vida, ya no puede seguir por el camino de la obscenidad. Si bien, es incapaz de confesar sus crímenes… ahora la pintura le revela una expresión diferente: hipocresía.

La muerte

Finalmente, Dorian no puede soportar el semblante de su propio dibujo; encolerizado, usa el mismo cuchillo con el cual mató a Hallward para destruir el cuadro. Sus sirvientes escuchan un choque. Al ir a revisar, consiguen intacto el retrato del joven y hermoso Dorian Gray. Al lado de la pintura, el cuerpo de un viejo horriblemente desfigurado con un cuchillo clavado en el pecho.

FUENTE: ACTUALIDAD LITERATURA